
En el rincón mas profundo y frío te quedaste
para llorar con mis penas y sufrir con mis palabras.
eres como lluvia de invierno fría e incesante, como tormento de demonios
en la noche gris y misteriosa, que toma cada uno de mis pensamientos y los transforma en tormento amargo.
tu extiendes tus manos hacia el mundo en un abrazo fúnebre,
cierras nuestros ojos cada noche, cobijas los tormentos y demonios que guardamos dentro,
con tu manto abstracto y tu mirada oscura.
hay veces en las que simplemente quisiera dormir para siempre, aunque la noche me atrapara en su viaje oscuro.
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